Compras algo, falla a los pocos meses, y la tienda te dice que no puede hacer nada. Es una situación muy habitual, y en la mayoría de los casos el consumidor tiene más derechos de los que cree.
Garantía legal: los dos años que casi nadie conoce bien
Todo producto nuevo comprado a un profesional o empresa cuenta con una garantía legal de dos años desde la entrega, independientemente de que el vendedor ofrezca o no una garantía comercial adicional. Durante los primeros seis meses, se presume que cualquier defecto que aparezca ya existía en el momento de la compra, así que es la empresa quien tiene que demostrar lo contrario, no tú. Pasado ese plazo (y hasta los dos años), la carga de la prueba pasa a ti, aunque sigue siendo tu derecho reclamar.
El orden de las soluciones: no siempre puedes elegir libremente
La ley establece un orden de preferencia entre las posibles soluciones: primero se puede exigir la reparación o la sustitución del producto (a elección del consumidor, salvo que una de las dos sea imposible o desproporcionada), y solo si eso no es posible o no se soluciona en un plazo razonable, se puede pasar a pedir una rebaja del precio o directamente la resolución del contrato (devolver el producto y que te devuelvan el dinero).
Servicios defectuosos: otra vía distinta
Cuando el problema no es un producto sino un servicio mal prestado (una reforma, una reparación, un servicio profesional), el marco legal es algo distinto y suele apoyarse en el incumplimiento contractual general: puedes exigir que se complete correctamente el trabajo, una indemnización por los daños causados, o la resolución del contrato si el incumplimiento es grave.
Cómo reclamar paso a paso
- Reúne pruebas: factura o ticket de compra, fotos del defecto, y cualquier comunicación previa con la empresa.
- Presenta primero una reclamación por escrito a la empresa (email o burofax), explicando el problema y qué solución pides, con un plazo razonable de respuesta.
- Si no responden o la respuesta es insatisfactoria, puedes acudir a la hoja de reclamaciones y presentarla ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de tu localidad.
- Como alternativa gratuita a los tribunales, muchas empresas están adheridas al sistema arbitral de consumo, que resuelve el conflicto sin necesidad de ir a juicio.
Si en vez de un producto lo que necesitas es reclamar una cantidad de dinero que te deben, consulta también cómo reclamar una deuda entre particulares.
Preguntas frecuentes
¿La garantía cubre el mal uso que yo haya hecho del producto?
No. La garantía legal cubre defectos de fabricación o de conformidad del producto, no daños causados por un uso indebido, un accidente o el desgaste normal por el paso del tiempo.
¿Puedo reclamar si compré el producto de segunda mano?
Sí, pero con matices: si la compra fue a un particular, no se aplica la garantía legal de dos años propia de las compras a profesionales, sino las normas generales del Código Civil sobre saneamiento por vicios ocultos, con plazos más cortos.
¿Puedo reclamar directamente al fabricante en vez de a la tienda?
Con carácter general, la reclamación por falta de conformidad se dirige al vendedor (la tienda), que es quien tiene la relación contractual directa contigo. Solo en determinados supuestos, como cuando el vendedor ha desaparecido o es insolvente, la ley permite dirigirse directamente contra el fabricante.
¿Qué diferencia hay entre la garantía legal y la garantía comercial extendida que me ofrecen al pagar más?
La garantía legal de dos años es gratuita y obligatoria por ley, la ofrezca o no la tienda. La garantía comercial extendida (o «ampliada») es un servicio adicional de pago que la empresa ofrece de forma voluntaria, con sus propias condiciones, y que se suma a la protección legal, no la sustituye.
Escrito por Julián Casero Gilabert, abogado colegiado nº 606 en el Ilustre Colegio de Abogados de Jaén, con despacho en Villacarrillo (Jaén).


