Prestar dinero a un amigo, familiar o conocido y no recuperarlo es una situación mucho más habitual de lo que parece. La buena noticia es que la ley ofrece varias vías para reclamar una deuda entre particulares, y no siempre hace falta acabar en un juicio largo y costoso.
Antes de nada: reúne las pruebas
Cualquier reclamación empieza por acreditar que la deuda existe. Sirven como prueba:
- Un contrato de préstamo, aunque sea un documento sencillo firmado por ambas partes.
- Transferencias bancarias que demuestren el pago realizado.
- Mensajes de WhatsApp, correos electrónicos o cualquier comunicación donde la otra persona reconozca la deuda.
- Testigos que puedan confirmar el acuerdo, si no hay nada por escrito.
Cuanta más documentación tengas, más fácil será demostrar tu derecho a reclamar.
Primer paso: la reclamación extrajudicial
Antes de acudir a los tribunales, conviene intentar una reclamación amistosa o formal por escrito (un burofax, por ejemplo). Esto tiene dos ventajas: permite resolver el problema sin coste ni tiempo de un procedimiento judicial, y además deja constancia fehaciente de que se ha reclamado la deuda, lo cual es útil si finalmente hay que ir a juicio.
Segundo paso: el proceso monitorio
Si la reclamación extrajudicial no funciona, la vía más habitual para reclamar deudas de particulares es el proceso monitorio. Se trata de un procedimiento judicial simplificado, pensado precisamente para reclamar cantidades de dinero líquidas, vencidas y exigibles, sin necesidad de abogado ni procurador si la cantidad no supera los 2.000 euros.
El proceso, a grandes rasgos, consiste en presentar una petición ante el juzgado del domicilio del deudor, acompañada de los documentos que acrediten la deuda. Si el deudor no se opone, el juzgado dicta un decreto que permite ejecutar la deuda como si fuera una sentencia. Si se opone, el asunto pasa a resolverse por el procedimiento que corresponda según la cuantía.
¿Y si la deuda es de poca cuantía?
Para cantidades reducidas, existe también el juicio verbal, un procedimiento más ágil pensado para reclamaciones de menor importe.
Consejos prácticos
- No dejes pasar demasiado tiempo: las deudas también prescriben, y superado ese plazo ya no se pueden reclamar judicialmente.
- Guarda copia de toda la documentación desde el primer momento.
- Un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido es más recomendable que un simple mensaje o llamada, porque tiene valor probatorio.
Preguntas frecuentes
¿Necesito abogado para reclamar una deuda? Depende de la cuantía y del procedimiento. En el proceso monitorio, hasta 2.000 euros no es obligatorio; para cuantías mayores o si el deudor se opone, sí conviene contar con asesoramiento profesional.
¿Qué pasa si el deudor no tiene bienes ni ingresos? Aunque se obtenga una sentencia o decreto favorable, si el deudor es insolvente, la ejecución puede resultar infructuosa. Aun así, la deuda sigue siendo exigible si en el futuro mejora su situación económica.
¿Sirve un simple mensaje de WhatsApp como prueba? Sí, puede aportarse como indicio o prueba documental, aunque su valor probatorio puede ser cuestionado por la otra parte; siempre es preferible complementarlo con otros medios de prueba.
Intereses por el retraso en el pago
Además de la cantidad prestada, se puede reclamar el interés legal del dinero por el tiempo que ha estado impagada, salvo que se hubiera pactado otro interés distinto en el momento del préstamo. Este interés se fija cada año por el Estado, así que conviene comprobar el tipo vigente en el momento de reclamar.
¿Y si el deudor no tiene bienes a su nombre?
Ganar el juicio no siempre garantiza cobrar: si el deudor es insolvente, la sentencia se puede ejecutar en el futuro si esa persona llega a tener bienes o ingresos embargables (una nómina, una cuenta bancaria, un inmueble). La deuda reconocida judicialmente no prescribe de forma inmediata, así que puede reclamarse la ejecución más adelante si la situación económica del deudor cambia.
¿Hasta cuándo se puede reclamar una deuda?
Las deudas no son reclamables indefinidamente: existe un plazo de prescripción a partir del cual ya no se puede exigir el pago por vía judicial. Este plazo puede interrumpirse (reiniciarse) si se hace una reclamación formal (como un burofax) o si el deudor reconoce la deuda, por ejemplo pagando una parte.
Preguntas frecuentes
¿Necesito abogado para reclamar una deuda pequeña?
Depende de la cuantía: para importes reducidos existen procedimientos simplificados (como el proceso monitorio) donde no siempre es obligatorio, aunque contar con asesoramiento ayuda a no cometer errores de forma o de plazo.
¿Sirve una conversación de WhatsApp como prueba?
Sí, siempre que se pueda acreditar su autenticidad (autoría y que no ha sido manipulada). No es la prueba más fuerte por sí sola, pero refuerza el conjunto junto con otros indicios.
Si prefieres una vía más formal desde el principio, infórmate sobre cómo reclamar una deuda que no te pagan, del burofax al proceso monitorio.
Si el problema no es una deuda sino un producto o servicio que ha resultado defectuoso, consulta también qué puedes exigir como consumidor.
Escrito por Julián Casero Gilabert, abogado colegiado nº 606 en el Ilustre Colegio de Abogados de Jaén, con despacho en Villacarrillo (Jaén).

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